Tu visita y tus datos aquí
Un sitio de texto no necesita saber casi nada de quien lo lee. Aquí está lo poco que queda registrado y la lista de lo que no se pide nunca.
- Lo que se anota al entrar
- Lo que jamás se te pedirá
- Qué va dentro del botón
- El único recurso externo
- Cómo leer con menos rastro
- Corregir algo o pedir la baja
Lo que se anota al entrar
El registro habitual de cualquier alojamiento web: dirección IP, momento de la visita, página solicitada, código de respuesta, navegador declarado y procedencia si la hay. Sirve para saber qué se lee y para separar el tráfico automatizado del real. No se cruza con ninguna otra base y no se vende.
Lo que jamás se te pedirá
Claves de banca en línea, números de cuenta, datos de tarjeta, códigos recibidos por mensaje ni documentos de identidad. Ningún formulario de este sitio los solicita, y no existe motivo legítimo por el que una página de terceros deba pedirlos.
Qué va dentro del botón
Los botones que llevan a un operador pasan por una dirección interna que añade una etiqueta de origen y redirige. Esa etiqueta identifica al dominio, no a la persona: sirve para que el operador sepa desde qué sitio llegó la visita. No viaja ningún dato personal en ese paso, porque este sitio no tiene ninguno.
El único recurso externo
Solo las tipografías, servidas por un proveedor externo que por el funcionamiento propio de la web ve la dirección IP de quien las descarga. Las imágenes son propias y salen de este mismo dominio. No hay píxeles publicitarios, mapas de calor ni grabación de sesiones.
Cómo leer con menos rastro
Bloquear cookies de terceros, leer en una ventana privada y revisar los permisos concedidos al sitio. Nada de eso rompe la lectura: todo el contenido es estático y no depende de ningún estado guardado en el navegador.
Corregir algo o pedir la baja
Para pedir la eliminación de un registro asociado a tu visita, una corrección con fuente o el retiro de una mención de marca, el correo del pie. Las peticiones se responden por el mismo medio.
Ya sabes lo que se guarda
Del otro lado del enlace rigen las condiciones del operador.
